Salir del laberinto
LA ARGENTINA SE ENCUENTRA ANTE UN DRAMA ESTRUCTURAL, DONDE TAMBIÉN FRACASARON LAS IDEAS. NECESITAMOS UNA VISIÓN ALTERNATIVA QUE NOS VUELVA A TRANSFORMAR EN UN PAÍS OPTIMISTA. Nuestro país carece desde hace décadas de un patrón de crecimiento económico sostenible. Una sociedad que se construyó sobre la base de un “optimismo existencial” se encuentra ahora con un obstáculo que parece insalvable. Siempre el país vivió crisis externas, verdaderos sacudones seguidos de recuperaciones notables; un poco responsabilidad de una economía dual y otro poco de la falta de acuerdos institucionales que pudiesen operar como una referencia para las reformas que los contextos indicaban. Sin embargo, el sube y baja económico no impidió el gran éxito social que ha sido la Argentina del Siglo XX: la generosa incorporación de millones de personas a los circuitos de producción y consumo y la existencia de amplias y calificadas políticas universales fueron modelando un país cohesionado. Tal es así ...